domingo, 14 de marzo de 2010

¡Muere bastardo!

Veo la guerra en el espejo, sangre y lágrimas por caer
gigantes luchan contra su propio destino para encontrar la cura de la sed
volverán al fuego y tendrán sus cenizas del hambre
cosecharon su propio destino, la muerte.

Una palabra, dolor. Del ser que nunca tenía por merecer
lugar de bastardos discriminados y en un juicio sin culpa
quemaran sueños robados con lágrimas y angustia.

¡Llora! ¡Sufre! ¡Laméntate! Y luego muere, tendrás paz
ahógate en tu miseria y rencor, quemare las cenizas de tus problemas
las transformare en ira y frustración, de la nada nacerás para ver,
ver tu propio cuerpo en metamorfosis agónica.

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