miércoles, 24 de marzo de 2010

Tu voz, lo eres todo.

Cuando veo tu alegría que hace reír esos labios y tu pelo desafiando la marea del viento al caminar, es ahí, justo en ese momento que desearía detener el tiempo por mi completa vida y quemar esa imagen en mi corazón. Me recuerda verte bailar entre las miles de personas ajenas a nosotros, no existían en la realidad, siempre eres tú y mis engañosas apariencias susurrándote al oído una tras otra de la belleza del baile.

Juraría frente a tus ojos que ante los de dios que mi vida no dice mentiras dentro de tu corazón, juraría que todos los días velare en descanso por nuestro amor y la lujuria que provocas en mí.

Oh querida, mi dama, mi joven compañera, todo esto es por ti y para ti y así será hasta el fin de nuestros días. Así como la gente juega en sus vidas, nosotros reiremos de las suyas. Adiós… amor, nos veremos cuando te busque.

sábado, 20 de marzo de 2010

¡Viajaré!

Quiero ser un papel en la calle, de esa forma volare y podré ver a todo el mundo, seré grande y a la vez tan pequeño. Tal vez me moje un día y muera, pero sabré lo que es estar en lo alto. Tal vez me queme, pero mis cenizas seguirán volando a través de la ciudad. Tal vez no pueda amar, pero seré feliz sabiendo que no amare nunca.

martes, 16 de marzo de 2010

Un deseo, una luz.

Como anhelo tu paz, la calidad de tus manos son las que deseo. Siempre necesite de ti, no por opresión sino por cariño. Seguí tu camino, ciego lo seguí, pero ¿tú crees que me importo tan solo un momento el ver como caía y me volvía a parar solo para ver tu sombra? No querida, en ningún momento dude de tu pureza y de tu calidez, yo quería llegar a ti. No te culpo por las miles de batallas que libramos, solo te culpo por no amarme como requería, solo eso.

Necesitare más de un simple viento para volver a seguir las hojas de otoño, necesitare… eso. Ya lo sabes, tú más que nadie sabe la desgracia de mi historia. Reiré con el caos y llorare al ver la paloma volver a volar, desplegara sus alas e irá en busca de tu otro yo.

Ya nada queda, solo el ataúd vacio y en descomposición que guardo debajo de mi cama esperando llenarlo con alguna memoria de la infancia de mentiras. Siempre guardare tu foto en mi muralla y tus vientos en mi habitación.

Ya nada queda… ya nada quedara.

domingo, 14 de marzo de 2010

¡Muere bastardo!

Veo la guerra en el espejo, sangre y lágrimas por caer
gigantes luchan contra su propio destino para encontrar la cura de la sed
volverán al fuego y tendrán sus cenizas del hambre
cosecharon su propio destino, la muerte.

Una palabra, dolor. Del ser que nunca tenía por merecer
lugar de bastardos discriminados y en un juicio sin culpa
quemaran sueños robados con lágrimas y angustia.

¡Llora! ¡Sufre! ¡Laméntate! Y luego muere, tendrás paz
ahógate en tu miseria y rencor, quemare las cenizas de tus problemas
las transformare en ira y frustración, de la nada nacerás para ver,
ver tu propio cuerpo en metamorfosis agónica.