Cuando veo tu alegría que hace reír esos labios y tu pelo desafiando la marea del viento al caminar, es ahí, justo en ese momento que desearía detener el tiempo por mi completa vida y quemar esa imagen en mi corazón. Me recuerda verte bailar entre las miles de personas ajenas a nosotros, no existían en la realidad, siempre eres tú y mis engañosas apariencias susurrándote al oído una tras otra de la belleza del baile.
Juraría frente a tus ojos que ante los de dios que mi vida no dice mentiras dentro de tu corazón, juraría que todos los días velare en descanso por nuestro amor y la lujuria que provocas en mí.
Oh querida, mi dama, mi joven compañera, todo esto es por ti y para ti y así será hasta el fin de nuestros días. Así como la gente juega en sus vidas, nosotros reiremos de las suyas. Adiós… amor, nos veremos cuando te busque.
Por fin.
Hace 16 años


