martes, 2 de septiembre de 2008

¿Prisionero? ¿Amor?...


Tranquilamente ira cayendo bajo tus pies, humedeciendo tus manos y saboreando el triste aroma en mis ojos. Entenderás que no estoy de pie por la fuerza de los impactos de cada brisa, cada gota, cada llanto tuyo es un dolor mas en mi pecho queriendo matarme.

Sin pensarlo estoy de nuevo junto a ti, disfrutando la esencia de tus abrazos y besos capaces de controlarme sin oír tus gritos agobiantes y manipuladores.

Esclavo seré si tu deseo es no amarte y tener el desolado espacio en mi interior esperando el cambio que me dirá cuando morirás para entrar en el tormento del lamento.

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