
Miro hacia atrás, diviso a lo lejos nuestros momentos…nuestra felicidad mutua, con esa pequeña lágrima siempre con nosotros, pero estábamos bien.
Quizás fue el tiempo, quizás nuestros cambios… No sabré explicarte el método de nuestro adiós…pero siempre vivirás en mí, lo sabes.
Fácilmente tienes el poder de mi, soy tu muñeco…nunca fue mi intención cambiar, ni mucho menos tus sentimientos. Fui tan débil y cruel…mi deuda será por siempre.
Eres lo mucho que he querido en toda mi carrera, tu perdida seria siempre mi aterrador temor.



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